Y al mirarlo, parece que podrías llegar al fin del mundo simplemente dando dos grandes zancadas...

En algún momento hay que decidirse, los muros no mantienen a los demás fuera, si no a ti dentro. La vida es un caos, somos así. Puedes pasarte la vida levantando muros, o puedes vivirla saltándolos. Aunque hay algunos muros, demasiado peligrosos para cruzarlos. Lo único que sé, es que si finalmente te aventuras a cruzar, las vistas al otro lado son fantásticas.
No hay comentarios:
Publicar un comentario