miércoles, 23 de febrero de 2011

Un día en el mundo



Un sonido de bocina como despertador durante muchos veranos, baloncesto con un simple aro, futbol en un campo inclinado, tenis con manzanas, meriendas en la misma mesa y sitio de siempre pero sin paredes, risas escandalosas, gnomos que daban miedo, el horno, charlas nocturnas inacabables, carrilanas, bicicletas que sonaban a moto con una simple lata, ortigas, pases en la carretera, campín, playa, colegio, acampadas, clases, excursiones, Italia y las palabras finales de uno de sus videos, sábados noche, partidos, fiestas de campo, motos que ronronean, insistencias, mi ¨no¨ como respuesta, más insistencias, cumpleaños, bromas, vaciles en los que se veía lo que yo nunca quise aceptar, una tontería, una venada, una metedura de pata, un simple beso, unas simples palabras que al principio hicieron que lo estropeara todo, que por miedo me fuera y que no volviera en mucho tiempo… esas mismas palabras que hacen que hoy no celebre nuestros 16 años como amigos como hacíamos siempre sino que celebre tus 19 años de una forma especial, rara y totalmente diferente a como lo venia haciendo desde que tengo tres años. Unas palabras que hicieron que ahora este pasando lo que todos sabían que tenía que pasar menos yo, unas palabras que hacen que todo lo anterior cambie, un simple Te Quiero de verdad hicieron que hoy te felicite por tus 19 años de la mejor forma que nunca había echo antes. Estando contigo.

Te deseo unos felices 19, y te los deseo con el mismo cariño que, aunque no quisiera reconocer, lo hice siempre!

No hay comentarios:

Publicar un comentario